En 1418, las prósperas ciudades y
villas costeras de África del Este fueron visitadas por una tremenda
flota compuesta por los más grandes navíos mercantes construidos hasta
esa fecha, pertenecientes a la más poderosa armada del mundo: la de la
China Imperial.
Las naves capitanas eran enormes para los standards de todas las culturas de la época
Y el número total de oficiales, marineros, soldados, médicos y otras
gentes embarcadas llegaban a las decenas de miles. Era el primer
contacto directo entre el Estado de China y los Estados africanos,
aunque relaciones comerciales indirectas (a través de intermediarios
árabes e hindúes) existían desde hacía ya siglos.
El despliegue en África de la flota de 1418 fue seguido de dos más: de
1421 a 1422 y de 1431 a 1433. Afortunadamente para los africanos, en
todos esto despliegues, los chinos buscaban sumisión ritual al
emperador y comercio; no conquista ni ocupación.
En palabras de la historiadora americana Louise Levathes, Africa era El
Dortado de China; la tierra de cosas raras y preciosas, de misterios
insondables.
Luego, por razones políticas internas, China abandonó todo contacto directo con África
Tendría que pasar más de medio milenio para que el Estado Chino se acercase otra vez activamente a África.
El año fue 1963 y el nuevo compromiso estuvo señalado por la visita sin
precedentes del primer ministro chino Zhou Enlai a Gana, Guinea, Mali,
Etiopía, Sudan Y Smalia.
(además de todos los estados de África del Norte, excepto Libia). Con
un admirable segundo sentido, Zhou, hablando en Mogadisco (uno de los
puertos visitados por la flota china 500 años antes) dijo.”Nos parece
que la presente visita a África ha tenido
un poco de retraso. Pero después de todo hemos llegado”.
Esta vez los intereses de China -ideológicos, políticos y diplomáticos-
eran promover la revolución en los países africanos que todavía estaban
bajo mandato colonial o de una minoría blanca, fortalecer a los países
recientemente independizados, y romper el aislamiento diplomático en
que se encontraban entonces algunos países. La promoción de la
revolución tomó la forma de asistencia a los movimientos de liberación
nacional.
Para los Estados africanos ya independientes China ofreció ayuda y
asistencia y en términos generosos. Entre 1963 y 1983, China que era
todavía un país comunista pobre proveyó a los países africanos con
aproximadamente 2000 millones de dólares en préstamos muy blandos
(frecuentemente, sin intereses y con periodos de reembolso muy
largos). También se suministró un montón de asistencia técnica. Hasta
el principio de los 80 unos 150.000 técnicos chinos han trabajado en
África.
El programa insignia fue el ferrocarril de Tazara, que une Dar es
Salaal con Lusaka, financiado por préstamos chinos libres de intereses,
construido por 25.000 chinos entre ingenieros, técnicos y trabajadores.
El ferrocarril de 1.860 km. de recorrido que incluye
93 estaciones, 300 puentes, y unos 10 kms de túneles se empezó a
construir en 1970 y se completó en cinco años con dos años de
antelación a lo planeado.
Pero entonces, otra vez, el desarrollo de cuestiones políticas internas
en China (Mao Zedong murió en 1976) redujeron dramáticamente aunque
esta vez no de forma definitiva, su implicación en África.
Ahora, por tercera vez, ha vuelto China. ¿Por qué?
Una fecha clave es 1993, ese año, China dejó de ser un exportador de
petróleo y se convirtió en país importador como resultado de 15 años de
cambios y reformas en la economía de China iniciados por Deng Xiaoping
quien llegó al poder en 1977. China se convirtió en un Estado comunista
con una economía capitalista.
Según Philip Alves economista del Instituto sudafricano de desarrollo a
través del programa de Comercio, china ha estado creciendo desde que
abrió sus fronteras en 1978/79 pero el crecimiento se aceleró realmente
en los 90. China entonces desarrolló una estrategia de apertura a los
mercados del exterior de sus fronteras animando a sus empresas a
invertir en el extranjero.
Las reformas de Deng llevaron a una corriente importante de Inversión
Directa Extranjera (FDI hacia China, lo que a su vez resultó en el
restablecimiento de la demanda interior de consumo que ahora alcanza
niveles no previamente vistos en la historia moderna de china.
Y esta FDI continúua y continuará entrando. La Unidad de Inteligencia
Económica (EIU) predice que la FDI hacia China a lo largo del periodo
de 2007 a 2012 alcanzará una media de 86,8 miles de millones por año.
Hay que señalar que de esa cifra está excluida la Inversión en Hong
kong Esto coloca a China en el número 3 de los países que atraen FDI;
USA es el número 1 y UK el segundo. Hong komg ocupa el puesto octavo,
Rusia el 13, Brasil y Singapur se igualan en el 14 mientras la India no
aparece en los primeros 15 países. La predicción de la EIU para la
India en el periodo 2007-2012 es de 20,4 miles de millones de dólares
por año de media. Sólo el 23,5% de la cifra para China.
China, con su migración rural hacia las ciudades, el crecimiento
explosivo de su industria, su inversión bruta con una tasa de
crecimiento medio interno del 50%
Tiene una demanda enorme de recursos. Y, en la actualidad, esa demanda
no puede ser satisfecha con fuentes internas.China es un país
pobremente explorado. Así que ha empezado ha buscar sus suministros
fuera de sus fronteras. En 1998 el entonces presidente Juang Zemin
visitó África. Este viaje marcó el comienzo de la nueva época.
Sin duda, China tiene una visión estratégica con respecto a África. El
gobierno Chino tiene una visión muy a largo plazo y está mirando a
África como un socio estratégico.
Así lo demostró el Foro de cooperación China-África (FOCAC) organizado
a nivel ministerial que tuvo lugar en Bejin en 2000 y al que
asistieron 80 representantes de China y de 44 países africanos
invitados por Jiang.
El segundo FOCAC tuvo lugar en Addis Abeba en 2003 con 70
representantes de China y 44 países africanos El foro fue acompañado
por la primera Conferencia de Negocios China-Africa a la que asistieron
unas 500 personas. Se firmaron acuerdos de cooperación por valor de mil
millones.
El año pasado, con motivo de su tercera edición, el FOCAC fue elevado
al estatus de “cumbre” por el presidente Hu Jintao quien invitó a 48
Jefes de Estado africanos a reunirse en Bejin. En paralelo, tuvo lugar
la segunda China-Africa conferencia de Negocios donde se firmaron
tratados de comercio por un total de 1,9 miles de millones.
En eta cumbre del FOCAC Jintao anunció que China iba a aumentar de 190
a 440 el número de artículos que importaba libre de aranceles de los
países menos desarrollados de África y que su país iba a cancelar las
deudas a su favor debidas por los países africanos fuertemente
endeudados .También prometió doblar antes de 2009 la ayuda de China a
África, construir 100 escuelas rurales y 30 hospitales y conceder un
crédito de 37,5 miles de millones de dólares para combatir la malaria.
Dijo que China suministraría 3.000 millones de dólares en préstamos
preferenciales y 2.000 millones en créditos a la exportación para
África guante los próximos tres años y que se crearía un fondo especial
de 5,000 millones para facilitar la inversión china en África.
China también entrenará 15.000 profesionales africanos, enviará al
continente100 cualificados expertos agrícolas y establecerá en África
en los próximos tres años 10 centros especializados en tecnología
agrícola.
China está ofreciendo a África un paquete diplomático y comercial tan
sofisticado como el que se podría esperar de una potencia industrial
desarrollada..Esto es lo que hace que China aparezca a los ojos de los
gobiernos africanos más atractiva que Europa, los USA o Japón.
Significativamente, la implicación e inversión china en África está
siendo llevada a cabo por empresas estatales. El interés de China está
en el petróleo y en materias primas; en la compra y extracción de
recursos. China apunta hacia los minerales y otros recursos que
necesita para conseguir combustible para su economía. China llegó al
estadio actual de desarrollo tarde y necesita buscar regiones donde
todavía no haya intereses radicados y África, especialmente en lo
referente al petróleo, tiene aún espacio para los chinos.
Parece que está emergiendo un nuevo modelo: China ofrece a los estados
africanos créditos blandos y asistencia técnica para desarrollar las
infraestructuras y a cambio
China obtiene acceso a los minerales que más necesita. Estos proyectos
involucran generalmente a varias empresas estatales chinas de
diferentes sectores tales como el bancario, el de la construcción, el
del petróleo o el minero.
Una institución clave a este respecto es el Banco de Exportaciones e
Importaciones de China (Eximbank). Un préstamo de 4.000 millones de
dólares del Eximbank a Angola abrió la entrada a ese país a las firmas
chinas de la construcción. Mientras el 50% de los préstamos del
Exumbank deben, en principio dedicarse a la compra de bienes y
servicios suministrados por compañías chinas, el 70% de los contratos
de la construcción financiados con esos créditos preferenciales tiene
que ir a parar a compañías chinas. Desde 2000 las compañías chinas han
construido en África ocho plantas de energía de media y gran escala,
más de 6.000 km. de carreteras así como han realizado la restauración
de líneas de ferrocarril.
Se estima que unas 800 sociedades estatales chinas están hoy activas en
África cubriendo todos los países, aunque esta cifra incluye compañías
provinciales además de las estatales así como compañías que están
comerciando, no invirtiendo y compañías cuyas actividades no tiene nada
que ver con la estrategia china de obtener recursos naturales.
Y las compañías chinas del sector privado están también ahora empezando
a invertir en África. China no es tan monolítica como la gente piensa.
China está intentando cambiar su posición de estar sujeta al riesgo de
los precios y los suministros en el mercado internacional a la de
propietaria, operadora y elaboradora final de los recursos, por
consiguiente ganando algo en seguridad de precios y suministros. Las
inversiones chinas en África sumaron 46.3 miles de millones de dólares
a finales del año pasado, en asectores como agricultura,
comunicaciones, energía y manufacturas.
Las importaciones chinas desde África totalizaron 28.800 millones en
2006 un 37% de aumento sobre 2005 (las exportaciones chinas a África en
2006 alcanzaron un valor de 26.700 millones con un incremento de 43%
sobre 2005. Así que África es también un importante mercado para China)
China es, por volumen, el tercer socio comercial de África.
Si usted mira a los tipos de comercio e inversiones, la intensidad de
la implicación de China está sobre todo en las materias primas,
especialmente las energéticas, Los principales objetivos de China son
el petróleo, mineral de hierro, cobre, todos los metales industriales y
cualquier tipo de materia prima requerida por la industria.
El petróleo es el asunto gordo, afirma Alves. Pero igual de importante
es la serie de metales y minerales que se necesitan como imputs para la
industria China, tales como cobalto, bauxita, cobre, zinc, niquel,
mineral de hierro y metales preciosos. Las compañías mineras chinas
están interesadas en cualquier cosa que tenga África.
En 2005 el petróleo sumó el 70% de todas las exportaciones africanas hacia China.
Los países africanos con petróleo han recibido las mayores inversiones
de China, Angola, Nigeria, Sudan, señala Corkin. Aparte del petróleo,
los principales receptores de las inversiones chinas han sido Zambia
(cobre) y Gabon (mineral de hierro).
En cuanto a la energía los chinos están haciendo dos cosas: en países
como Angola, donde la producción de petróleo está bien establecida, los
chinos son compradores; en sitios como Sudan, donde la producción de
petróleo no está aún establecida, están invirtiendo en extracciones,
refinado, y posterior envío hacia China , explica Alden Su inversión
está totalmente guiada para suministrar al merado chino.
China ha invertido en el sector petrolero de Angola pero Angola no
permite a ningún país o compañía dominar su petróleo y China es un
jugador bisoño en este país. Piensa Alves. Pero China entró en Sudan a
mediados de los 90 cuando las compañías occidentales se fueron y China
ahora domina el sector petrolero sudanés.
Los gobiernos africanos en general han recibido muy bien los recientes
acercamientos de China hacia África. China está suministrando
considerable ayuda, comercio y especialmente inversiones sin intentar
influenciar ni alterar las políticas y comportamientos nacionales,
intento que la mayor parte de los países inversores sí estan haciendo
ahora.
Pero la inversión china está siendo acompañada por la creación de
comunidades chinas a lo largo y ancho del continente y el
establecimiento de pequeños negocios chinos que compiten con las
pequeñas empresas locales está dando lugar a signos de resentimiento
popular contra los chinos, principalmente en Zambia donde en las
elecciones presidenciales de 2006 el candidato de la oposición jugó con
el papel explícito xenófobo anti-chino.
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China en África




