RE: Llamada Urgente a la Acción Internacional para Defender la Democracia y los Derechos Humanos en la RDC

Las organizaciones abajo firmantes estamos profundamente preocupadas por la crisis post-electoral en la República Democrática del Congo (RDC). Creemos que la comunidad internacional debería fortalecer urgentemente su compromiso en el proceso electoral y sus consecuencias en la RDC. La misión de observación de la Unión Europea, EurAc, el Centro Carter y misiones nacionales de observación electoral, particularmente la Iglesia Católica y AETA, así como países donantes entre los que se encuentran Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, han expuesto que las elecciones celebradas el 28 de noviembre de 2011 fueron defectuosas y estuvieron viciadas por irregularidades en todos los niveles.

Permitir que estos resultados electorales permanezcan, sin intentar rectificarlos o corregir el proceso que condujo a los errores constituiría un duro golpe contra la construcción de la democracia en la RDC y probablemente provocaría inestabilidad.

 Para prevenir más violencia y para promover la legitimidad democrática, pedimos a la comunidad internacional que sigua los siguientes pasos inmediatamente:

1. Insistir en que cualquier solución a la crisis del Congo debe basarse en el respeto hacia los principios democráticos. Pedimos que todos los actores internacionales se mantengan junto a este principio y sigan este enforque en sus esfuerzos para resolver la crisis.

2. Recomendar una reforma radical de la Comisión Electoral Congoleña (CENI). Creemos que las declaraciones de los Obispos Catolicos del Congo (CENCO) del 11 de enero de 2012 describen claramente los problemas creados por las elecciones y sugiere importantes recomendaciones. Compartimos totalmente la conclusión de los Obispos que dice que la Comisión Electoral Congoleña ha perdido la credibilidad, como demostró la finalización anticipada de la misión evaluación técnica electoral internacional dirigida por IFES y NDI. Creemos que, para que la CENI disfrute de la credibilidad que necesita para llevar a cabo su trabajo, debería ser reconstituida con miembros respetados y representación equitativa de todos los partidos.

3. Condenar públicamente los ataques llevados a cabo por los servicios de seguridad para suprimir los derechos de los ciudadanos y exigir responsabilidades. Los ciudadanos congoleños, los seguidores de la oposición y otros han sido asesinados, detenidos ilegalmente, han desaparecido o acosados por otros medios por las fuerzas de seguridad del Estado durante la campaña electoral y en el periodo posterior a la publicación de los resultados. Los abusos continúan. El candidato líder de la oposición —Etienne Tshisekedi— se encuentra bajo arresto domiciliario. Otros candidatos de la oposición también han recibido amenazas y han sido intimidados. El ejercicio de los derechos y libertades fundamentales, incluyendo la libertad de expresión y reunión, está siendo violado por la policía y otras fuerzas de seguridad en lo que parece ser un intento de reprimir las protestas pacíficas contra los controvertidos resultados electorales. La comunidad internacional debería presionar para que las autoridades congoleñas respeten la ley, garanticen los derechos de los ciudadanos sin tener en cuenta su afiliación política, y arresten a los responsables de los actos ilegales descritos anteriormente.

4. Apoyar el derecho de protesta pacífica. La sociedad civil congoleña se ha implicado a fondo en el proceso electoral y ha programado una marcha el 16 de febrero de 2012 para pedir justicia, instituciones democráticamente legítimas y para conmemorar la "Marcha de los Cristianos" de 1992, cuando las tropas de Mobutu mataron e hirieron a docenas de manifestantes pacíficos desarmados. Nos preocupa que, en medio de este ambiente, el gobierno intente detener la marcha utilizando probablemente la fuerza u otras tácticas ilegales. La comunidad internacional debería recordarle al gobierno congoleño, tanto pública como privadamente, que el derecho de reunión es un derecho fundamental consagrado en la constitución congoleña; y deberían instar a las autoridades congoleñas a que no utilicen la fuerza para impedir protestas pacíficas.

Creemos que el Congo se encuentra en un momento crucial en sus esfuerzos por avanzar hacia la democracia. La participación internacional oportuna y constructiva es necesaria para que los eventos sigan una dirección positiva.

Africa Europe Faith and Justice Network

European Network for Central Africa

Eastern Congo Initiative

Enough Project

Human Rights Watch

Humanity United

Open Society Foundations

Joomla templates by a4joomla